lunes, 6 de mayo de 2013

Jekyll&Jill: «No nos interesa editar lo predecible. Preferimos experimentar» Nuevos tiempos, nuevas editoriales (IV)

Victor y Jessica funcionan a modo de tándem perfectamente sincronizado. Incluso en las entrevistas sus respuestas generan una sinergía hipnótica y poco habitual. La editorial, que crearon hace tan solo dos años, también tiene doble nombre: Jekyll&Jill. Sin complejos ni limitaciones temáticas, innovan y trabajan en muy distintos campos (desde la fotografía a la narrativa escocesa). Acaban de editar a un autor español, Rubén Martín Giráldez y su rompedor Menos Joven. Por si fuese poco, también han recibido el Premio al Mejor Libro editado en Aragón en 2012 por la obra El Enebro. Y esto es solo el principio. Pese a esta genial fotografía, Victor y Jessica están en plena forma.

Copyright de la imagen: Alejandro Herrero

—El catálogo de Jekyll&Jill cuenta por ahora con 8 títulos. Si se miran con detenimiento, sorprende su variedad temática y la nómina de autores: dos libros de fotografía, una antología, una novela con ilustraciones...Parece que en vez de intentar especializaros en un tipo de libro, vais experimentando a medida que publicáis, ¿por qué decidisteis abarcar campos tan dispares desde el inicio?

—La especialización suele ser una exigencia del mercado, no una inclinación humana. A nosotros personalmente nos interesan cosas muy variadas, y creemos que así les ocurre también a los lectores de los libros que editamos
«No nos interesa seguir una línea editorial predecible; eso sería tremendamente aburrido a la larga. Preferimos experimentar»


Al fundar la editorial más de uno nos aconsejó que creáramos una línea estética para que todos nuestros títulos resultaran reconocibles en las librerías, pero eso nos parece más una trampa que una ventaja ¿y si al cuarto título cambiamos de gustos? Es una cárcel eso de la línea editorial. Nosotros queremos seguir disfrutando con los libros que publiquemos. 

—Vuestro segundo título es una sorprendente antología acerca de la ‘identidad del doble’, de aquella suerte de alterego que algunos autores poseen. ¿Cuál fue el proceso de gestación de vuestra antología Doppelgänger? ¿Cómo seleccionasteis a los autores?

—Pensamos que, como editorial primeriza, sería buena idea mostrar cómo una de nuestras obsesiones, la clásica figura del doble, podía ser representada de maneras muy diferentes a través de distintos autores actuales con estilos bien diferenciados. Pedimos a algunos autores que nos gustaban y a otros que nos presentaron y que también nos gustaron que escribieran un relato sobre el tema del Doppelgänger, y quedamos muy satisfechos con lo que recibimos. Creemos que las principales labores de edición son la selección de obras que sean realmente interesantes, trabajarlas después con cariño y darles una forma atractiva para que lleguen al lector.



—En el caso de la edición de ‘El otro McCoy’, de Brian McCabe,  ¿cómo llegáis a la literatura escocesa?

—Lo cierto es que Brian McCabe estaba ahí ya desde el principio. La parte femenina de la editorial escribió su tesis doctoral sobre la obra de Brian McCabe (que será publicada en el Reino Unido en mayo) y la parte masculina se ofreció a maquetarla, y de paso a enseñarle cómo se debía diseñar un libro. Al tiempo decidimos crear la editorial, y era lógico que quisiéramos sacar a este autor escocés. Fue un gustazo cuando vino a España para presentar la novela y disfrutamos mucho del largo proceso…

—Detrás de cada editor se encuentra una relación particular con la literatura, y esta evoluciona hasta que el paso de lector a editor. ¿Cuál fue vuestro camino hasta llegar a Jekyll&Jill?

—Un camino natural e insano. Las dos partes de la editorial somos devoradores de libros desde pequeños. La parte femenina se doctoró en filología y la parte masculina lleva años trabajando como diseñador editorial (mientras, hace aspavientos con las manos gritando que no le gusta ese término, pero que en estos momentos no encuentra otro mejor). Las dos partes creen también que leer mucho no tiene porqué ser bueno, pero que leer poco o nada es aún mucho peor. En realidad, acabamos editando libros para controlar el mundo y las mentes de los habitantes del planeta tierra. Bueno, algunas mentes, las que se dejen.

—Habéis editado dos libros de fotografía, hecha con tecnología analógica, ¿a qué se debe este alegato en defensa del mundo que dejamos atrás? ¿Tiene algo de nostálgico Jekyll&Jill?

—Si hay algo de nostalgia, es inconsciente. No creemos que la fotografía digital y la analógica sean fases de la misma cosa, ya que no sólo se diferencian en cuanto al soporte (celuloide o sensor), sino en su misma naturaleza: las fotografías digitales son numerosas, instantáneas y sirven para comunicar una cierta manera de ver el mundo, mientras que las fotografías analógicas son escogidas, mimadas y transmiten otras cosas de este mundo. Son lenguajes diferentes, como el vinilo o el reproductor del ordenador: se escuchan de maneras diferentes (de una sentada o dándole al aleatorio). Nos gustaría creer que nuestros libros de fotografía dan ganas de escucharlos enteros.
«Nuestra editorial es poco nostálgica, más bien bebemos tanto de la literatura clásica como de la actual en una sopa inmensa y llena de tropezones» 


(la parte masculina grita que sufre de Aspergen nostálgico y que lo más saludable sería acabar con todas las tradiciones).

—Vuestro último autor publicado, Rubén Martín Giráldez, está dando mucho que hablar. Su propuesta literaria, Menos joven, es un libro arriesgado, con un planteamiento que podríamos llamar experimental, y que dialoga con numerosos autores clásicos. ¿Cómo fue el proceso de edición de ‘Menos joven’? ¿Forma parte, como apuntábamos, de vuestra voluntad como editores por acercaros a los márgenes de la literatura convencional?

—Editar Menos joven nos resultó excitante desde el inicio, cuando leímos el manuscrito de Rubén por primera vez. Nos dijimos que había que publicarlo sí o sí. La conexión con el autor fue instantánea, pues sentimos que Rubén también albergaba en su corazoncito la idea de apoderarse de las mentes de toda la humanidad. Es un tipo perverso Rubén, es difícil no quererlo. Él nos comunicó cómo imaginaba el libro: deseaba ese juego de las cubiertas estilo Gallimard retapadas con una sobrecubierta distinta, los juegos tipográficos, las ilustraciones de los ídolos, todo aquello que conformaba el contenido de la novela, y nosotros le propusimos alguna otra cosa más. Ahora, pasados los meses, no podemos imaginar el libro de otro modo, con un aspecto distinto. 'Menos joven' es eso y no otra cosa, o así lo queremos pensar.




—En varios de vuestros libros, como en el mencionado ‘El otro McCoy’, incorporais ilustraciones, que acompañan al objeto libro, ¿planteáis ampliar esta línea de ‘hacer crecer’ el objeto libro con otros objetos?

—En el caso de El otro McCoy decidimos incluir el mapa de la ciudad de Edimburgo y las postales de los lugares que aparecen en el libro para ampliar la esencia escocesa de la propia novela, y que era tan difícil de transmitir a través de la traducción, puesto que en español no tenemos un equivalente al dialecto escocés de algunos de los personajes. 
La idea es que cada libro tenga un pequeño regalo para el lector, una sorpresa, pero esto no altera necesariamente el significado del libro, aunque intentemos siempre que guarden relación
En algunos casos la propuesta nos la ofrece el mismo autor (como en el caso del taumatropo de El enebro, que imaginó la ilustradora Alejandra Acosta) y en otros sale de nosotros. Hace pocos días, Antònia Escandell, autora de uno de nuestros próximos libros, nos propuso una idea tan buena para el regalo de su libro que nos tenemos que morder la lengua para no desvelarla. Nod la edtamos moddiendo ahoda midmo. 



—Para concluir, como no puede ser de otro modo, ¿qué nuevas criaturas de Jekyll&Jill verán la luz este 2013?

—En pocos días tendremos listo nuestro nuevo título, Deshielo y ascensión, de Álvaro Cortina Urdampilleta. 
«Es una novela extraña y compleja, dividida en cuatro partes, con nieve, frío intenso, partidas de caza de renos, hongos psicotrópicos, religiones insólitas y viajes espaciales. Nos hace mucha ilusión publicar este libro, pues a los dos nos gusta mucho la ciencia ficción»
Después publicaremos Chris Marker y la Jetée, la fotografía después del cine, de Antonia Escandell, un ensayo sobre la película (se da el caso de que las dos partes de la editorial no sabían que cada una de ellas era fan de 'La Jetée', leyeron el manuscrito y se confesaron las ganas que tenían de publicar este libro delicioso). Será el primer ensayo de nuestro catálogo. 
Y después viene La versión de Nelly, una novela de la autora inglesa Eva Figes, publicada originalmente en 1977. Jessica Aliaga Lavrijsen se está encargando de la traducción, como hizo ya para El otro McCoy y Del enebro. El libro además irá acompañado de un estudio sobre su obra que ha preparado una experta en esta autora. 
Y ya para el otoño estamos preparando también nuevo libro con la ilustradora chilena Alejandra Acosta, que prometemos que será tan fascinante como Del enebro o más. 

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