lunes, 31 de diciembre de 2012

Entrevista a Gervasio Sánchez: "Sigo creyendo en el periodismo en mayúsculas"

Gervasio Sánchez (Córdoba, 1959) constituye, desde hace décadas, un referente de ética y rigor profesional en el campo del periodismo. Su trabajo como fotógrafo en conflictos armados ha sido reconocido mundialmente, y en España ha recibido numerosos premios tanto por publicaciones concretas como por su trayectoria profesional. Combativo, fuertemente comprometido con su profesión  y muy crítico con la actual situación de los medios de comunicación,
Gervasio habla con nosotros sobre su forma de entender la carrera periodística en el convulso mundo que vivimos. Y aprovechamos para felicitarle por su último libro publicado, Antología,  obra publicada por la Editorial Blume, y que recoge en una espléndida selección de su trabajo a lo largo de los últimos 25 años. Antología ha sido nominada para la XII edición de los Premios Cálamo.

Su conversación “respira” la honestidad y sinceridad de un profesional que nunca ha vendido sus principios para hacerse un hueco en espacios en los que no cree. Lejos de ser pesimista, sino completamente realista y valiente, Gervasio afronta de cara y sin tapujos los problemas que nos acechan.

-Tu obra ha sido antologada por la editorial Blume y para Cálamo ha sido una de los mejores libros editados este año. ¿Qué significan para ti hoy las librerías independientes y Cálamo en especial?

-Veo que las librerías independientes están llevando a cabo una fuerte lucha por sobrevivir y por marcar su personalidad. Cálamo es una librería de toda la vida, con treinta años de trayectoria y trabajo profesional a la que me gusta  ir con asiduidad. No suelo visitar librerías generalistas o grandes superficies comerciales  en los que el trato personal no existe ni les interesa lo que exponen. En los centros comerciales prima tan solo la rentabilidad económica. No es casual que lo primero con lo que te encuentras al entrar en ellas sea la joyería y la perfumería, y que en su sección de librería lo único que se vea a primera vista sean los bestsellers. La mayoría de los libros de interés, muchos de ellos publicados por editoriales independientes, son marginados por su  menor  rendimiento económico. Los buenos espacios expositivos y los escaparates se reservan para la ediciones de venta masiva, sean o no de calidad. No hace mucho  leí que en Madrid  que una librería  va a apostar únicamente por los libros de venta reducida, lo que me parece no solamente valiente sino también inteligente. 

-El periodismo no escapa, más bien todo lo contrario, de las dificultades que tienen muchas empresas para sobrevivir en estos momentos. No paran de anunciarse despidos, cierres e impagos...

-El problema se ubica, justamente, en el campo empresarial. Porque la gestión empresarial quiere convertir el periodismo en mera mercancía, y si es posible de alta rentabilidad económica: las noticias solo valen si dan beneficios. El periodismo de investigación en este país brilla por su ausencia. Todo lo que existe son filtraciones interesadas. Un ejemplo: se ha escrito y  hablado de la enorme corrupción de las entidades financieras y de las cajas de ahorros ubicadas en la comunidad valenciana (CAM y otras), pero en cambio que poco sabemos (o mejor, que poco se ha publicado)  de lo que ha ocurrido con los bancos en Catalunya. En España los medios de comunicación confraternizan con los empresarios y los políticos, lo que lleva al periodismo a una crisis  de identidad.  El público, que se da cuenta de lo que está pasando, ya no lo ve como un oficio honesto, sino  que lo relaciona con la corrupción y en nepotismo. El periodismo de investigación implica hacerse muchas preguntas, y eso conlleva,  entre otras cosas, el  enfrentarse a la especulación, a las entidades financieras   y a muchas grandes empresas con intereses en los medios de comunicación. 

-¿Cuál es el periodismo que nos queda?

-Sigo creyendo, por supuesto, en el periodismo, con mayúsculas. Su supervivencia debería ser tan importante para el ciudadano como los derechos a la sanidad y a la educación, ya que es una garantía de libertad. Pero qué pocos empresarios de la comunicación creen en ello. Para que el periodismo de verdad sobreviva debemos de plantearnos que necesariamente tendremos que pagar por ello: no le pedimos a un quiosquero que nos regale el periódico, ni podemos esperar de manera necesaria  encontrar en internet de manera gratuita noticias bien elaboradas ni investigaciones fiables. Los periodistas, para que hagan su trabajo a fondo y puedan contar lo que está ocurriendo, necesitan generar los ingresos necesarios que permitan sus subsistencia y las de las empresas periodísticas.

-Porque parece que estamos viviendo en el boom de los titulares, de un conflicto pasamos a otro en dos días, y luego a otra cosa que no tiene nada que ver...

-Es una guerra de titulares que se aprovecha del dolor ajeno, que lo convierte en mercancía. Estas navidades se nos ha saturado hasta el extremo con la matanza de niños en una escuela de Estados Unidos, nos han contado hasta el color de sus ojos. Vamos sumando cifras de muertos como si nada. Y es tremendo además  constatar como mediáticamente  no todos los muertos son iguales, como la enorme cifra diaria de personas fallecidas a causa de la violencia en Afganistán, Siria o Sudán no merecen casi ni una línea en la prensa o una corta mención en la radio o en la televisión
Hace veinte años había el doble y hasta el triple de texto informativo en cada página de un periódico,  muchísima más información que ahora. Los empresarios del sector se creen muy listos, y afirman que a la gente ya no le gustan las historias serias y bien hechas acerca de la realidad. Obviamente, es mentira. En estos momentos hay una demanda, más que nunca, de que se explique bien todo lo que ha pasado y sigue pasando.

-En tu caso, que has trabajado en muchos conflictos armados, te has enfrentado al dolor y has rehusado, por principios, no utilizarlo como un instrumento para informar y vender a quienes buscan eso. ¿Cómo te has planteado tu manera de trabajar siguiendo esa línea profesional?

-Es una actitud muy simple. Quiero tratar a la gente como me gustaría que me tratasen a mí. Cuando veo a gente pasando hambre, agonizando, no quiero contarlo de una manera de la que luego pueda sentirme avergonzado. Trabajo con personas por la dignidad de esas personas. No quiero conseguir una instantánea fácil y  obscena que se venda fácil  si luego no puedo mirarme al espejo por la noche. Hay una conciencia de la dignidad que el buen periodista debe tener, una conciencia que ante todo tenga en cuenta los derechos de los otros.
Cuando hablo con jóvenes estudiantes de periodismo que quieren trabajar en zonas de conflicto, siempre les planteo un primer punto, esencial: tienes que estar dispuesto a sentir el dolor de las víctimas para transmitir con decencia,  es la obligación de todo buen  periodista. Porque cuando te alejas de la zona en la que has trabajado, algo de ti muere, parte de tu vida, de tus ilusiones. Es muy duro ver cómo se comporta el ser humano en situaciones extremas. Personas que en una situación normal no matarían ni  a una mosca se convierten en asesinos. Es muy fácil decir desde la comodidad y la seguridad que nunca harías una cosa semejante. Pero cuando conoces a gente que ha sido violada y ha padecido abusos violentos siempre te dicen exactamente lo mismo: nunca hubiese pensado que me harían lo que me han hecho. En muchas de  estas situaciones hay que morir para no matar, y ahí es donde te juegas verdaderamente la vida. Si escondes a tu vecino te van a matar a ti. En España se cometieron crímenes muy graves durante la Guerra Civil, y hablar de ello sería hablar de nuestros abuelos. Aquí también se asesinó, se robó y se violó, y fue el pueblo contra el pueblo. En estas situaciones es cuando hay que dar lo mejor de uno mismo, y el coraje y la valentía solo lo tienen aquellas personas que luchan y resisten a pesar de las atrocidades. 

-En esta situación en la que el periodismo en España pasa por esta complicada situación, ¿qué pueden hacer los jóvenes que quieren dedicarse a esta profesión?

-Conozco a muy buenos jóvenes fotógrafos. Hay periodistas fantásticos que han cubierto Siria, Libia o Afganistán. Hay que irse fuera. Aprovechar los años en la Universidad para estudiar inglés y otros idiomas, como el chino o el árabe, e irse a trabajar en otro sitio. Aquí, alguien que tenga menos de treinta años estará mal pagado y mal tratado, y tendrá unos jefes que han pisoteado todos los principios. En los grandes medios que ahora están haciendo despidos masivos no les importan para nada los colaboradores, ni defender el buen periodismo. Me río cuando muchos directivos de empresas periodísticas hablan principios éticos. Al final muchos de los periodistas que tienen trabajo se preocupan más de no molestar a sus jefes y a los intereses de las empresas que les pagan que de ejercer su profesión con libertad y dignidad. No quiero ser pesimista,  por supuesto que todavía quedan grandes profesionales, pero las nuevas generaciones lo tienen mal en el panorama actual de los medios de comunicación en España.



Disponible en librería Cálamo




viernes, 28 de diciembre de 2012

Entrevista a Pedro Olalla, autor de 'Historia menor de Grecia', nominado a los XII Premios Cálamo

Pedro Olalla:
"La humildad es la única lección que nos 
repite reiteradamente la historia"



1.  Ya en el prólogo de Historia menor de Grecia reivindicas que la Historia es también literatura y debe ser reconocida literariamente más allá del género de la novela. Parece que ahora nadamos entre dos mundos... Por un lado la novela de ficción “pura”, que busca el entretenimiento, y por otro la novela histórica, que deforma la historia hasta que la trama sea emocionante. ¿Es necesario para la narrativa que sus autores respeten y trabajen los hechos históricos de una manera más profunda?

Para la narrativa –o para la literatura– cualquier planteamiento puede ser válido si consigue ser eficaz: si consigue su objetivo de ayudar a cifrar y a compartir el pensamiento y la emoción. Yo no soy excluyente ni purista en cuanto a los procedimientos literarios; lo que reivindico es que existe la literatura más allá de la novela, y la literatura de tema histórico más allá de la novela histórica.

2.  En este sentido, en Historia menor de Grecia has dado la vuelta de una manera muy interesante a la Historia con mayúsculas, la escrita por los grandes y que se enseña en las facultades. Has acudido a los márgenes, a la bibliografía casi secreta, y has mostrado momentos de vida que desprenden, sobre todo, humanidad y cotidianidad. ¿Qué ha supuesto para ti ahondar en la historia en minúsculas, sin ser ésta, como has demostrado, menos importante que la de los “grandes” héroes y las grandes hazañas?

Yo creo que Historia menor de Grecia es más un libro de ética que de historia, un libro que explora la ética como fuerza motriz de la historia. Su mensaje, en el fondo, es sencillo: lo que hace al mundo mejor es la integridad y la voluntad de algunos individuos, su elección personal de combatir humildemente la injusticia y la ignorancia en vez de aprovecharse de ellas. Y para rastrear esta actitud no hay que limitarse a los personajes de primera fila ni a los hechos más memorables. Es una actitud muy repartida, aunque haya sido siempre de unos pocos: una actitud de resistencia permanente frente a un entorno adverso y bárbaro. Para mí, ahondar en esta historia “en minúsculas” ha supuesto, sobre todo, un ejercicio de humildad.

3.  En la introducción hablas del sentimiento de humildad que te invadió al escribir Historia menor de Grecia, ¿qué otros sentimientos has sentido a lo largo del viaje histórico-literario que has creado?

El más importante es ése, el de la humildad. Creo que, con sus innumerables páginas de abuso e irracionalidad, la humildad es la única lección que nos repite reiteradamente la historia. Lógicamente, en el empeño de escribir esta obra, hubo también mucha empatía, y un esfuerzo enorme por mantener la honestidad y el rigor en ese osado intento de aproximar al máximo intuiciones mías y vivencias de otros.

4.  También has dejado huella en los libreros independientes, y en Cálamo especialmente, ¿Estás contento con la recepción de tu obra? ¿Crees que andamos algo hastiados de tanta grandilocuencia, y que el retorno a la lectura fuera de las grandes vanidades es una necesidad actual?

Con la recepción de este libro sólo puedo estar encantado. La más profunda alegría que puede recibir quien se aventura a escribir un libro es descubrir que hay alguien que agradece leerlo. Y muchas personas han tenido el gesto de hacerme llegar ese agradecimiento. Sobre lo segundo –si andamos algo hastiados de grandilocuencia y vanidad–, probablemente sí, y ojalá encontremos buenas lecturas que puedan ayudarnos a descubrir algo más esencial.

 "La más profunda alegría que puede recibir quien se aventura a escribir un libro es descubrir que hay alguien que agradece leerlo"

5. Desde España, asistimos preocupados y conmocionados a la situación de nuestros amigos helenos, pues aquí también estamos sufriendo graves problemas. Como persona fuertemente vinculada a Grecia, ¿cuál es la situación real en el país? Aquí solo aparece puntualmente en los periódicos, y estamos seguros de que las pequeñas historias de los que luchan por un futuro digno bien merecen permanecer cerca de nosotros.

A mi modo de ver, el problema de Grecia es que, en nombre de una controvertida deuda, está siendo sometida a una implacable operación de extorsión y saqueo, a un proceso diseñado con el objetivo de que la riqueza y el poder sigan fluyendo cada vez hacia menos manos mientras pierden terreno las conquistas sociales y la democracia. Llevo hablando y escribiendo los últimos tres años sobre este tema: al principio, esta afirmación podía parecer una paranoia, pero hoy los hechos la confirman. Y todo este proceso se debe, por un lado, a los intereses y al corporativismo de la élites dominantes (nacionales y foráneas), y, por otro, a la credulidad y la pasividad de la ciudadanía (o de los dominados). Ya es hora de despertarse y ponerse en acción, porque la economía y la política necesitan urgentemente cambios estructurales profundos que sólo pueden obrarse desde la base, que nunca van a venir propiciados desde arriba, sencillamente, porque van en contra de los intereses de las cúpulas. Lo que está pasando en Grecia –y en España, y en Europa– pone de manifiesto que, si queremos ir hacia delante, nuestra sociedad necesita radicalizarse, y mucho, pero en el sentido de hacerse más radicalmente democrática, porque no hay que olvidar que, en nuestros tiempos, la democracia sigue siendo un proyecto radical y revolucionario, tal como lo fue en sus orígenes griegos.

Historia menor de Grecia en Librería Cálamo

sábado, 22 de diciembre de 2012

Bernard Schlink con 'Mentiras de verano', nominado a los XII Premios Cálamo


La sensibilidad de la prosa de Bernard Schlink caló de nuevo en nuestra mirada este pasado verano, y la verdad es que a pesar de la llegada del frío no nos hemos olvidado de sus espléndidos relatos. El libro de relatos “Mentiras de verano” llega tras el increíble éxito cinematográfico de “El lector”, ¿recuerdan?




”El lector”, publicada en Alemania en 1995, y en España en el año 2000, fue traducida a más de 30 idiomas, y de la novela han nacido interesantes reflexiones acerca de cómo fueron juzgados los criminales del nazismo. Su calado es tal que ha sido incluido como lectura para algunas universidades en asignaturas que tratan el Holocausto. Incluso hoy, más de una década después de su aparición, siguen apareciendo reseñas digitales en nuestro país de lectores que han disfrutado con su lectura. ¿Cuál fue el motor de la pasión lectora? La relación amorosa entre Michael Berg, de quince años, y Hannah, de treinta y seis, que quedará en nada tras la sospechosa desaparición de ella. No será hasta años después que Michael, convertido en estudiante de derecho, topará con Hannah en un juicio en el que ella es acusada por crímenes de guerra nazis. 

Saltando en el tiempo y en los hilos narrativos, ¿a dónde nos lleva esta vez Schlink?

Los relatos de Mentiras de verano tienen su cuota de poesía y algunos también de suspense; los hay que terminan de golpe, como si el autor no quisiera seguir indagando, como si dejara a los protagonistas suficiente autonomía como para sean ellos quienes pongan el punto y final a sus historias.
Cuentos crepúsculares exquisitos, por Mercedes Arancibia
Anatomía de la mentira

Mentiras de verano por momentos parece convertirse en una pequeña cartografía de la mentira, como si cierto afán enciclopédico (una de las reseñas citadas en la contratapa habla acertadamente de  “miniaturas en prosa”) intentase exponer las diferentes maneras de mentir y las múltiples categorías en que cabe clasificar a las mentiras, todo presentado mediante relatos que cabría leer quizá como fábulas sin moraleja.


En nuestro caso, no mentimos al definirlo como una de las grandes apuestas para votar en el premio XII Premio Cálamo


Para participar en las votaciones, las urnas en la Librería Cálamo aguardan el veredicto de nuestros amigos y amigas, los que nos acompañáis cada año en esta emocionante celebración literaria de Zaragoza. 



viernes, 21 de diciembre de 2012

¿Quién es Kenneth?

No pasa nada si aún no conoces a Kenneth BernardPorque Kenneth Bernard es un autor altamente secreto
Pero muy poderoso.
Un autor que, además, Errata Naturae tuvo la perspicacia de recuperar este año, para alivio de todos los buscadores de tesoros literarios. 
¿Quién es Kenneth Bernard?
Entre los archivos del distrito, la única novela de Kenneth, es una obra distópica e inquietante, pero también un texto premonitorio acerca de un orden social que ya no pertenece a un futuro hipotético sino más bien a un presente terrible.

Una historia que empieza como uno de esos dibujos animados de hace años. 

Y sus coordenadas se encuentran a medio camino entre el universo infraordinario de Georges Perec, la existencia administrada de algunos personajes de Franz Kafka y la sociedad distópica de la película Brazil de Terry Gilliam (ABC Cultural). 
Distopia. Fritz Lang. Metrópolis.
Entre los archivos del distrito se despliega en una atmósfera que «podría ser alguna de las imaginadas por Jonathan Swift (pues bastante de sátira tiene este libro, y Swift no pasa de moda), o podría ser la nuestra».

Y su mundo es un mundo tétrico y teatral. 

Un conjunto de postales y discursos que rozan el delirio, pero unidas por un violencia sin nombre, un poder invisible y burocrático que extiende sus lazos desde la oscuridad del vacío. 


Si aún no has probado la literatura de Bernard, aquí puedes hojear sus primeras páginas; si, por el contrario, ya eres parte integrante de su club de fieles, recuerda que Entre los archivos del distrito es una de las candidatas a los Premios Cálamo 2012.  

Kenneth Bernard, también en Cálamo

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Tarde del libro digital por Manuel Gil: Noticias de la Feria del libro de Guadalajara


Nuestro amigo Manuel Gil, que tan activamente participó en el II Encuentro de Librerías y Editoriales Independientes Iberoamericanas “Otra Mirada”, asistió a la “Tarde del libro digital” que organizó la Feria Internacional del Libro de Guadalajara el 26 de noviembre.
De manera generosa nos envía su reseña sobre su desarrollo. Recomendamos fervientemente que sigáis su blog Antinomias del libro, imprescindible para todos los que nos movemos en el mundo del libro.


Cuando Rubén Padilla (coordinador de eventos de la FIL) me notificó la fecha y hora de mi intervención en la FIL me sugirió el asistir a este evento sobre el libro digital dude mucho. Las jornadas a las que asisto aquí sobre “digital” me resultan un auténtico coñazo, empezando porque siempre hablan los mismos, y en algún caso de cosas que conocen sólo periféricamente, y aunque sólo conocía a uno de los ponentes acabé por decirle a Rubén que adelante, que asistiría. El evento era de pago (unos 20 euros), pero consideré que el precio era tan bajito que no era razonable dudar, además, los ponentes parecían de primer nivel. Veamos:
  1. Bill McCoy. Director de Independent Publishing Forum.
  2. Pablo Defendini. Product manager de Safari Books Online.
  3. Carlos Mondragón. Director General de Manuvo.
  4. David Sanchez. Fundador de 24Symbols.
  5. Ricardo Costa. Director de Relaciones con Editoriales de The Copia.
  6. Alejandro Katz. Director de Katz Editores.
El evento resultó espectacular. En comparación con las presentaciones a las que asisto en España me pareció ser transportado a otra galaxia. Allí desgranaban sus ponencias gene que está produciendo y comercializando, por tanto, transmitían una experiencia concreta de gran valor. Pocas teorías, mucha práctica concreta y proyecciones de expectativas. ¿Qué más se puede pedir a unas jornadas? Veamos.
Bill McCoy hizo una presentación general de apertura en la que su tesis principal fue la de plantear que vamos a un mundo de contenidos y ruido de tal envergadura que el el papel del editor queda absolutamente reforzado. Alguien tendrá que ordenar y seleccionar contenido personalizado para cada usuario. Éste no tiene tiempo de averiguar por su cuenta que es bueno y que malo, de ahí la figura del editor y d ela marca editorial como garantes de contenido de calidad y rigor. Muy seria su presentación. 

Pablo Defendini hizo a mi juicio una de las mejores presentaciones a las que he asistido en mucho tiempo. Me resultó fantástica, visionaria y provocativa. A la vuelta de México se la pedí y tuvo la deferencia de enviármela. Es por eso que la sintetizo en un formato muy parecido a la presentación original. 

Pablo Defendini. Crear productos editoriales multiplataforma.
Primero, un trasfondo: O, qué podemos aprender de los errores de los gringos.
5 Lecciones para comenzar:
1. Establecer la relación en directo con el lector es imprescindible.
2. Amazon no es tu amigo, pero tampoco es tu enemigo.
3. La manera de combatir la piratería es a través de la experiencia de usuario.
4. La promesa de un formato universal es una falacia.
5. La calidad de tu producto digital es tu mejor carta de presentación.
Y algunas opiniones:
  • ¿Cómo luce un producto editorial multiplataformas?
  • El codex impreso ya no es la versión principal de una obra.
  • El manuscrito debe ser un documento vivo.
  • El manuscrito le debe llegar al lector, donde sea que se encuentre.
  • El HTML casi nos lleva a la meta. Casi.
  • El libo como API. Vive en un servidor y le provee al lector solamente lo que necesita.
  • El libro vive en la nube.
    • Al lector brasileño, el texto en portugués.
    • Al lector con su Kindle viejo, texto puro.
      • Al lector con teléfono móvil, un layout pequeño.
    • Al lector en la librería, impresión al instante.
    • Al lector con su iPad, imágenes en alta resolución.
  • La revista vive en la nube
    • Versión audio para el auto.
    • Multimedios para computadora.
    • Texto para el Smartphone.
    • Layout diseñado para tabletas.
  • Crear versiones individuales a mano para cada contexto es imposible.
  • El cambio mayor –y el más importante- es convertir las editoriales en compañías tecnológicas.


Carlos Mondragón hizo una presentación basada en la enorme calidad de productos que están produciendo para mercados de América y planteo un tema que me resultó especialmente atractivo. Cuando trabajan con editoriales de poco músculo financiero no cobran el servicio sino que van  a porcentaje en la comercialización del producto. También resaltó la enorme calidad y juventud del equipo de desarrolladores  de la compañía y los procesos de aprendizaje y formación que tienen establecidos para trabajar en la empresa. Los productos que mostró indudablemente tenían una enorme calidad.

David Sanchez, de 24 Symbols mostró una extensa presentación de su compañía y el modelo de suscripción que ellos plantean. Bastante interesante la presentación. Además ha tenido también la deferencia de enviarme la ponencia completa. A modo  de resumen los mensajes clave de su ponencia fueron dos:

- La inevitabilidad de los modelos de suscripción, con el argumento central de que tienen mercado: como en otros ámbitos de la industria cultural habrá un grupo importante de los lectores que decidan leer mayoritariamente en digital que preferirán consumir en modo tarifa plana en vez de tomar una decisión de compra por cada título que quieren leer. Si hay mercado tiene que haber oferta legal (porque si no la habrá no legal).
- En el ámbito digital la postura inteligente del editor debe ser operar en modo startup (este mismo mensaje, por cierto, lo contó antes y mejor Bill McCoy)... probar, medir, cambiar en ciclos cortos y sin mirar la cuenta de resultados... aprender las dinámicas de un mercado nuevo con el objetivo de tener una posición competitiva sólida cuando el mercado digital sea relevante como para compensar la caída de ventas del papel (por el traspaso de lectores). Con esto en la cabeza, mi consejo es apoyar cada iniciativa de canal de venta con títulos, siempre con contrato que no aten, que puedan tener marcha atrás.


Ricardo Costa hizo un repaso por las vicisitudes del proyecto de The Copia para acercarse a los pequeños editores independientes de Brasil y del continente hispanoamericano. Reproduzco aquí el texto completo de su ponencia, aunque también la acompañó de un conjunto de diapositivas. No la traduzco porque entiendo que se entiende bastante bien. Me resulto más que convincente.

Livro digital - Inovar ou morrer tentando

Há anos que nós editores trabalhamos de uma determinada forma. Temos um modelo de criação, manipulação e produção do “produto”, chamado livro. Mas nem sempre foi assim.
Houve uma época quando o livro como o conhecemos - e produzimos - hoje, foi uma enorme revolução.

[filme Helpdesk do livro]

Não estou aqui para dar uma palavra apocalíptica para o livro de papel, para o editor ou para o livreiro. Ou para o autor. Na verdade, não sou um grande fã de mensagens apocalípticas. Mas uma coisa é certa:

O mundo editorial mudou. Isso é fato e quem quiser negar ou fugir disso, vai ficar cada vez mais distante da realidade e com uma probabilidade cada vez maior de ver o fim do seu negócio. Mas o que vejo hoje no negócio do livro é uma convivência de formas e modelos dos mais variados tipos, e isso me leva a acreditar que temos pela frente um futuro com formatos diferentes de livros convivendo entre si. Além de outras questões relacionadas a distribuição e venda, que também trazem grandes mudanças a distribuidores e livreiros.

Mas ao mesmo tempo que o negócio do livro mudou, essa mudança ainda não está bem definida. Na verdade, como esta mudança envolve o campo da tecnologia, a tecnologia está muda o tempo todo, é muito dinâmica, então o editor de hoje precisa lidar com essas mudanças rápidas também.

Por exemplo, temos a questão do formato: PDF, ePub, Mobi (Amazon)... Pra mencionar os mais discutidos. O negócio é fazer um livro ou um App? Os chamados enhanced eBooks, podem ser considerados livros ainda ou já são uma nova “mídia”? O que é um livro?

Portanto precisamos considerar alguns pontos na produção digital: 1) a questão editorial: muda a forma de editar; 2) novos elementos: imagens, vídeos, links, sons... Ou até mesmo um “simples” texto; 3) produção final: eBook e pBook: são duas saídas diferentes do mesmo; 4) recursos humanos: treinamento, mudança de paradigmas, novos membros na equipe; 5) custos: segundo alguns estudos, a produção digital é mais cara do que a física, mas por outro lado, questões de logísitica, armazenamento, distribuição, transporte devolução/consignação não existem mais.

E o marketing de livro digital? Mídias sociais resolvem? Onde o leitor vai procurar - e encontrar - o meu livro. Ou melhor, como? Não está mais na livraria (se for apenas digital), a capa não está mais “nas ruas”... E o espaço na mídia tradicional - jornais e revistas - é cada vez menor...

E é claro, temos o leitor! Quem é ele?
Os hábitos de leitura mudaram. O leitor solitário, calmo, ouvindo uma música suave e absorvendo as letras de cada página é coisa de cinema clássico. A leitura se tornou um ato interativo e uma atividade social.
E além disso o comportamento do consumidor mudou. Aprendi com uma colega de mesas digitais lá no Brasil - Susanna Florissi - que no mundo dos negócios já existe uma nova denominação para as pessoas que compram os produtos - no nosso caso os leitores -: não são mais CONsumidores, mas PROsumidores, porque também participam do processo de PROdução. Hoje o consumidor nos diz o que quer consumir. Precisamos ouvi-lo!

Deixe-me também compartilhar alguns poucos números com vocês.

Segundo a Bowker, agência oficial do ISBN nos EUA e reconhecida por suas pesquisas no mercado editorial, em 2010 o faturamento com eBooks não chegava a 10% nos EUA. Terminou 2011 com mais de 20% e em julho deste ano já reportava 25% do faturamento das editoras norteamericanas. No Reino Unido o fenômeno se repete, embora tenha começado anos depois dos EUA, a curva segue a mesma tendência.
No Brasil, onde a fatia de mercado do livro digital ainda é pequena, o crescimento é muito rápido. Já há editores reportando certos títulos com 12% do faturamento em digital. Ainda são casos específicos, mas reais.

Então, precisamos produzir livros digitais.
E como se faz isso? É claro que há várias questões a serem consideradas, mas vou destacar 4:
Pensar no novo leitor: não fazemos livros para nós, fazemos livros para uma geração que está nascendo agora, ou nasceu nos últimos 3 anos. (história da Tarsila - TV e diferentes mídias da Sininho).

Produzir conteúdo genérico: quanto mais aberto for o seu produto - menos específico - maior possibilidade de atravessar pelas mudanças tecnológicas que são constantes no mundo moderno.

Diversificar os canais: coloque o seu livro digital no maior número possível de lojas e distribuidores. Não existe mais abarreira logísitica, seu livro pode chegar a qualquer ponto do mundo.

Assegurar os direitos digitais: mudanças importantes - incluir direitos digitais; fim da territorialidade (pode se manter o direito para o idioma, mas a questão do território perde o sentido)

Última advertência: faça livro digital como livro digital. Não basta converter um livro físico em digital. Precisamos começar a produzir livros digitais desde a concepção; desde o escritor.

La sesión terminó con una ponencia brillantísima de Alejandro Katz (Katz Editores) en un tono mucho más literario que todo lo anterior. Hizo una apuesta por los retos que la adaptación del negocio editorial va a tener en los próximos años. Le pedí la ponencia y ha quedado en remitírmela una vez que la tenga corregida. En cuanto me la envíe la publicaré sin ninguna duda. 
Resumo: una tarde de libro electrónico más que aprovechada, salí con al menos dos ideas parea aplicare de cada ponencia, y como decía un profesor mío, si vas a un evento y no sacas una idea para poner en marcha en tu empresa,  has perdido el tiempo y dinero, en este caso puede afirmar con rotundidad, que saque más de una docena. Y esto habla a las claras de la enorme calidad de la sesión.

martes, 18 de diciembre de 2012

Goliat, en el papel de 'outsider'

Con unas influencias que van de Daniel Clowes a Chris Ware y Gary Larson, y de Asterix y Obelix a Edward Gorey, la obra del ilustrador escocés Tom Gauld (1976) sólo puede apuntar muy arriba. Así, después de haberse curtido como dibujante para el periódico británico The Guardian, y con una poderosa experiencia en el terreno de la historieta breve, en 2012 se lanzó al relato largo con Goliat, publicado en España por la editorial Sins Entido. Pero nuestro Goliat —el Goliat de Gauld— poco tiene que ver con las significaciones habituales del mito bíblico. 


Si a lo largo de los siglos la peripecia de David y Goliat ha traído consigo un ejemplo de perseverancia, y de la posibilidad de que el más débil se haga con el éxito de la batalla, con Gauld el resultado es tan trágico como cómico. O como expuso el propio dibujante, entrevistado por Julio Soria para Zona Negativa: «Cuando piensas en esta historia, normalmente lo haces en base a un chaval pequeño y a un gigante enorme, pero en realidad es más bien una unión entre el chaval pequeño y el Dios creador del Universo contra el gigante enorme. Ahí es cuando comprendes quién es el auténtico desvalido y eso despertó mi simpatía por Goliat, que desde el principio está condenado al fracaso.» 

El dibujante Tom Gauld
Para Gauld, Goliat no es tanto un perdedor, tanto como un… outsider. La originalidad de sus planteamientos, el ya reconocible estilo de su autor y su valía para la novela gráfica le situaban en una posición privilegiada para optar a los Premios Cálamo 2012. Noblesse oblige

Página de Goliat (ed. Sins Entido)

sábado, 24 de noviembre de 2012

¡Jalisco! (#SomosLectores)


Al oeste de México, en el valle de Atemajac, se encuentra Guadalajara, capital de Jalisco, conocida como la ciudad del tequila, del mariachi y de la charrería; como la capital mexicana de la cultura y como la ciudad de las rosas. Y aquí es donde Cálamo acaba de aterrizar, coincidiendo con la nueva edición de la FIL de Guadalajara, que hoy inicia su andadura, para repetir y mejorar la experiencia del I encuentro Otra Mirada.  

Guadalajara, Mexico

No es necesario abundar ya en los interrogantes que nuestro tiempo proyecta sobre la literatura y la edición. Aquellos que conozcan de cerca los oficios del libro saben bien del aluvión de informaciones que diariamente aparecen alrededor de diversos asuntos, de la edición digital a la autoedición, de las fusiones entre grandes grupos a las estrategias de las independientes y las acciones de los distribuidores digitales, de la transformación de la librería a la reconstrucción del mapa editorial hispanohablante… Y ante tal escenario, motivos desde luego no faltan para seguir compartiendo conocimientos y aprendiendo de nuestros colegas de profesión. Como explica hoy El Periódico, «la idea es continuar trabajando en los objetivos que se marcaron en la primera edición, como el conocimiento colectivo y el establecimiento de lazos humanos y económicos entre los profesionales del libro independiente» . Porque, ante todo, queremos seguir compartiendo historias con vosotros, y por eso prometemos regresar de Guadalajara con nuevas y mejores ideas. Por muchos años más. 

Entre tanto, podéis encontrarnos en twitter como @LibreriaCalamo, donde iremos publicando información sobre el encuentro. 
¡Hasta pronto! 

miércoles, 21 de noviembre de 2012

12 divertidas y extravagantes cuestiones sobre el mundo literario

Armada fundamentalmente a partir de listas cuanto menos curiosas, Flavorwire es una de esas revistas literarias cuya visita bien merece la pena. Recuperamos aquí algunos de sus interrogantes recientes más divertidos. Veamos.

¿Qué otras diez novelas, además de ‘El guardián entre el centeno, hacen las delicias de los adolescentes? ¿Qué libros son de obligada lectura en el mes de noviembre? ¿Cuáles son las bibliotecas de aspecto más extraño en todo el mundo?  
Agujero negro, uno de esos libros que, como El guardián entre el centeno, cautiva al público juvenil
¿Cuáles son los más simpáticos disfraces de libros? ¿Qué 10 libros mastodónticos son de lectura obligatoria?
Biblioteca nacional de Pristina, Kosovo
"Ni lo intentes", epitafio de Charles Bukowski
Norman Mailer, en 1948
Si una noche de invierno un viajero, de Italo Calvino, sólo para auténticos fanáticos de la literatura

viernes, 16 de noviembre de 2012

"Hay que grabar en el ADN editorial y librero el algoritmo que denomino de las cuatro Cs: colaborar, compartir, cooperar y comunidad", Manuel Gil, Director Comercial de Ediciones Siruela


-Ante la sobreabundancia de información cultural en la red que, obviamente, afecta también al sector editorial y del libro, ¿Qué estrategias pueden seguir los libreros y editores para mantener una presencia digital capaz de atraer y unir al público interesado?
Vamos a un “mundo de editores”. La tecnología y las herramientas democratizan y universalizan la posibilidad de editar, y en los próximos años veremos un “tsunami” de contenidos autopublicados y en numerosos casos gratuitos, y esto introduce en el ecosistema del sector una variable de competencia en captación de la atención hasta ahora desconocido. Para visibilizar contenido en este escenario la edición tendrá que elevar su nivel de autoexigencia en la calidad del contenido que pone a disposición del usuario, las marcas editoriales deberán ganar una credibilidad inmensa en la Red y buscar modelos de negocio sostenibles, cosa que no va a ser fácil, debido a la caída en cascada de los precios. Y las librerías deberán agruparse en cadenas y disponer de una o dos plataformas generalistas y alguna otra especializada que añadan un plus de valor por agregación y selección de contenidos. La visibilidad de libreros y editores independientes vendrá determinada por su capacidad de influir en la red y no por su tamaño empresarial. Lo que es evidente es que si no se construye una plataforma propia de editores y libreros independientes que salvaguarde el acervo cultural de un país, el negocio digital estará en manos de un pequeño oligopolio de compañías extranjeras que dejarán fuera a las librerías independientes. El asunto es ciertamente complejo y requiere una capacidad de reacción que ahora mismo no se vislumbra en las organizaciones gremiales. Este es un reto estratégico a abordar de manera urgente.

-¿Cómo ves el estado de salud del mundo editorial “independiente”? Aquellos libreros y editores que van más allá de las modas, que apuestan por el trato directo con sus clientes y el fondo especializado...¿Hay que seguir renovándose?
El sector de la edición y la librería independiente están en una situación “alarmante”. Si yo hasta hace un par de años definía la situación como “apasionantemente incierta” ahora la califico de “flagrantemente dolorosa”. Todos los ratios económico-financieros de este tipo de empresas están bajo mínimos, y las ponen al borde de la desaparición. El estado de salud es crítico. Y de una situación como esta no se sale individualmente, o se sale en conjunto o no se sale. Y ara ello se hace imprescindible desterrar la “opacidad” histórica del sector. Hay que grabar en el ADN editorial y librero el algoritmo que denomino de las cuatro Cs: colaborar, compartir, cooperar y comunidad. Ni que decir tiene que hay que abordar un plan nacional de defensa de la librería, que hay que presionar a las administraciones públicas para desarrollar un plan de dotaciones bibliotecarias muy potente y que se canalice por librerías de planta en calle, que es imprescindible un acuerdo de buenas prácticas entre editores, libreros y distribuidores, fundamentalmente para frenar la venta directa de editores que acaban haciendo la competencia a las librerías y debilitando el canal de distribución. Los retos en esta área son también muy complejos. Al menos observo una voluntad creciente de abordar estos temas, lo que ya parece un paso adelante dentro de la baja proactividad que el sector ha venido demostrando en estos años. Parece que algo se mueve en el mundo del libro, obviamente porque de no hacer nada el fin estará cerca.

-¿Qué nos depara el II Encuentro Otra Mirada? ¿crees que ante la crisis es bueno crear una red de trabajo que permita a los diferentes agentes trabajar coordinadamente para avanzar en vez de retroceder o perder peso?
El IIº Encuentro Otra Mirada debería establecer unas líneas de actuación entre España y la América hispanohablante para abordar los futuros del libro, deben salir líneas de actuación globalizadas en numerosas áreas: coordinación de librerías, globalización de la edición independiente en el mundo hispano, fuentes de información compartidas, planes de formación internacionales, etc… La cooperación y el montaje de estructuras transversales y panamericanas parece un elemento fundamental de supervivencia del sector. Tengo unas enormes esperanzas en estas Jornadas y en su continuidad futura. Si este evento no existiese habría inevitablemente que crearlo. Nos jugamos mucho en la actual coyuntura internacional. La idea de una organización como Cerlalc hay que apoyarla y ampliar sus áreas de actuación, probablemente con sedes en varios países y un centro de datos único de carácter internacional, sobre todo ante la irrupción masiva de contenido online en el mundo hispano. Es por todo esto que no deja de ser admirable el esfuerzo que una librería de Zaragoza como Cálamo esta realizando para impulsar este evento. Observo una actitud entre kamikaze y visionaria por parte de la librería, no en vano estáis haciendo algo que instancias mucho más poderosas deberían desarrollar. Este tipo de iniciativas me congratulan con el futuro del sector, y por parte cuentan con todo mi apoyo.

-¿Es excesivo el peso de los grandes? ¿Qué piensas de la fusión Mondadori-Penguin?
La edición en lengua anglosajona está ante una concentración que parece monstruosa. En lengua hispana el índice de concentración es todavía razonable, aunque la crisis puede conllevar que los grandes grupos salgan de compras masivamente. Pero no es un mal indicador el observar que al menos en España se crean unas 300 editoriales cada año. La bibliodiversidad parece asegurada. Un grupo como el recientemente en el mundo anglosajón tiene una cartera de autores casi universal, lo que les permitirá en muy poco tiempo influir sobre derechos de autor y probablemente editar simultáneamente en multitud de idiomas desde un único punto. La oportunidad que esto representa para el pequeño editor es que estos grupos optarán por una edición generalista para mercados muy horizontales, dejando espacio para una edición más “reflexiva”, “cultural”  y de nichos, un mercado long tail que también tiene un mercado mundial en la medida en que vamos a asistir a una globalización mundial de los contenidos. Si las esferas son muy grandes dejan mucho espacio entre ellas. Es la famosa “teoría de los huecos”, que yo comparto. La concentración puede ser imparable, pero los huecos que dejarán también serán enormes.

¿Qué le dirías a un visitante de la FIL, qué le recomendarías visitar?
La FIL es la gran feria mundial del libro en castellano, por encima de cualquier otra. Combina la parte profesional con el acceso del público (en gran parte joven) y todo ello con un conjunto de actividades culturales y de ocio extraordinarias. La FIL es la fiesta del libro hispano. Para mí hay dos cosas a visitar imprescindibles, por un lado el pabellón internacional, y por otro el pabellón nacional mexicano, cada día más importante. Junto a ello también conviene darse una vuelta por al área de conferencias y charlas, pues te permite observar el interés del público por el libro y la lectura, llama poderosamente la atención el observar las salas absolutamente abarrotadas de público. La FIL no se visita, se comparte, de ahí su grandeza universal.

-Por último, en todo profesional “librero” hay mucho de vocación, ¿cuándo nace tu pasión editorial, cuándo supiste que querías dedicarte a esta profesión?
Entré en el mundo del libro por puro azar. Estaba en la Universidad cuando un amigo que había nombrado gerente de una cadena de librerías muy conocida a finales de los 70 me llamó para incorporarme al proyecto. Le dije asombrado que yo no sabía nada de librerías, que era un buen lector pero nada más, y me dijo que ser librero era un oficio y que se podía aprender. Así comencé una aventura profesional en el año 74 que me ha llevado a pasar por casi todos los eslabones de la cadena de valor del libro. La esencia de este oficio es que es fuertemente adictivo, de manera que si entras en algún oficio del sector del libro a buen seguro que te retirarás dentro de la profesión. Al libro le debo todo lo que soy. Me lo ha dado todo en la vida, y yo he intentado corresponderle escribiendo libros y artículos sobre el sector. Una modesta contribución y tributo a un sector que hoy tiene retos inmensos que afrontar.